Como ya se mencionaba, las creencias nos llegan de las personas que son nuestros líderes en algún sentido, bien sean padres, hermanos mayores, líderes religiosos, profesores, entrenadores, etc. Todas esas personas de las cuales queremos aprender un poco más.
Por el mismo motivo, es que nos llegamos a tomar sus comentarios como “Ley”, porque vienen de esas personas admiradas por nosotros.
Quien en su vida no ha recibido comentarios como:
- Tu no sirves ésto
- Lo tuyo, es ser técnico en…
- No vendes porque no eres demasiado bueno para ello
- Las ventas no son lo tuyo
- Etc.
Así como éstas, existen muchas más creencias que la gente vá instalando en nuestro disco duro, y en los momentos en que no se razona demasiado lo que se nos dice, terminamos “comprándoles” las ideas.
Las creencias a menudo se mantienen en los niveles más profundos de la mente inconsciente. Se ven sumamente influidas por el comportamiento de las personas importantes en nuestra vida, con frecuencia vienen de nuestros padres, antes de los 7 años de edad.
Una creencia clásica es la gripa: “si te mojas, te enfermas”. Aquí el inconsciente asocia:
mojar = gripa
lo que se convierte en una conducta congruente con esa creencia y cada vez que te mojas fuera de casa, te dará gripa.
