Una forma de desentrañar tus creencias limitantes es reflexionar en la actitud de tus padres respecto a las relaciones, el dinero, el sexo, etcétera. Quizá estés repitiendo su modelo de manera inconsciente o rebelándote en contra de su comportamiento.
Las creencias limitantes en torno a nosotros mismos actúan como una profecía que se cumple a sí misma.
Si nuestras creencias nos limitan, actúan de tal manera que nos probamos dichas creencias. Sin embargo, si tenemos creencias motivadoras actuamos y nos comportamos de una manera que libera nuestro potencial y nos permite ser nuestro auténtico yo.
- ¡¡Yo no lo merezco!!
- ¡¡Soy malísimo (a) para vender!!
- ¡¡Para que alguien gane, alguien más tiene que perder!!
- No se puede estar bien en todo
- ¡¡Yo no sirvo para las ventas!!

